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Movimientos conductuales
Los movimientos
conductuales ocurren en neonatos neurológicamente normales y anormales.
Los movimientos conductuales en neonatos neurológicamente normales y anormales
se caracterizan por movimientos del tronco, cara y miembros que ocurren
durante el sueño o en estado de vigilia.
Los movimientos conductuales consisten en ataques de hipo, llanto, muecas,
succión y sacudidas musculares localizadas o generalizadas (pulse
el botón izquierdo en las pantallas). Los movimientos conductuales
en neonatos encefalopáticos pueden tener características poco usuales
y ser repetitivos o erráticos y fragmentarios.
No obstante, estos movimientos representan movimientos normales que toman
características inusuales cuando suceden en neonatos encefalopáticos.
Los movimientos conductuales no se asocian a cambios patológicos neurológicos
ni cardiovasculares; ni tienen las características de los reflejos primitivos
(tales como la tendencia a la fatiga, la sumación espacial y temporal,
o la variabilidad con los cambios de posición). Los movimientos conductuales
no se acompañan de crisis epilépticas electroencefalográficas. La actividad
electroencefalográfica de fondo durante los movimientos puede ser normal
o anormal.
Reflejos
fisiológicos
Los reflejos de Moro, de hociqueo
(o orientación) y de succión son fisiológicos. Por tanto, no requieren
investigación neurológica.
Temblores
benignos
Los temblores
benignos constituyen un síndrome que consiste en movimientos estereotipados
presentes en el neonato a término sano y con valores normales séricos
de glucosa y calcio, y sin antecedentes de patología del sistema nervioso
o sistemica. Los temblores se caracterizan por movimientos bilaterales,
regulares, de baja amplitud, alta frecuencia y rítmicos (presione
el botón izquierdo en la pantalla). Estos temblores se presentan
normalmente en las primeras horas de vida; suelen iniciarse por estímulos,
pero también ocurren sin evidencia de estimulación durante el sueño, o
en estado de vigilia quieta. Los temblores son especialmente pronunciados
durante el llanto; la sujeción pasiva suele detenerlos; y tienen las características
de reflejos primitivos. Durante los temblores, la frecuencia cardíaca
puede aumentar ligeramente. La actividad electroencefalográfica es normal y
no occurren cambios epilépticos durante los eventos. 
Los neonatos con temblores
benignos suelen ser más distraidos y difíciles de consolar que los recién
nacidos sin temblores. En presencia de hallazgos típicos, no es necesario
realizar un EEG o estudios de imágenes en neonatos con temblores benignos.
Los neonatos con temblores benignos no necesitan tratamiento. 
Los temblores asociados a condiciones
patológicas deben distinguirse de los temblores
benignos. Existen muchas condiciones patológicas
que producen temblores. La enfermedad de Graves es una de ellas.
La enfermedad de Graves ocurre en neonatos nacidos de madres con la enfermedad
de Graves o Hashimoto. La enfermedad de Graves en el recién nacido se
manifiesta por temblores, (Figura 7.1) irritabilidad, taquicardia, hipertensión
arterial, bocio y exoftalmo.
Figura 7.1.— [A] La enfermedad de Graves en el recién nacido.
[B] Bocio.
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