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La reacción en cadena de la polimerasa, positiva para herpes en el LCR suele establecer el diagnóstico de meningitis herpética. Cuando la reacción es negativa, el diagnóstico es poco probable. Los cultivos virales del tejido cerebral afectado siguen siendo el método de diagnóstico más confiable; pero rara vez se efectúan, por el riesgo inherente a la biopsia del cerebro. La RM revela cambios típicos que dependen del tiempo transcurrido desde el momento del diagnóstico (Figura 69.1).

A B C

Figura 69.1. Evolución de cambios en la RM de un paciente con meningitis herpética. [A] Primera RM: asimetría mínima de los lóbulos temporales; [B] 7 días después: asimetría de los lóbulos temporales y aumento en la captación de contraste en el lado derecho; y [C] 1 mes después de la primera RM: atrofia del lóbulo temporal derecho.

Cambios atípicos tales como edema difuso o anormalidades de la fosa posterior (Figura 69.2) pueden ocurrir inicialmente.

A B C

Figura 69.2.Paciente con meningitis herpética. [A] TC demostrando área de baja densidad en el núcleo dentado izquierdo y aumento en la captación de contraste del resto del cerebelo; [B] RM coronal T 2: aumento bilateral de la señal en la región periférica del cerebelo y en el pedúnculo cerebeloso izquierdo; y [C] RM coranal T 1 demostrando aumento linear de la captación en las folias cerebelosas.

El aciclovir a la dosis de 20 mg/kg, cada 8 horas durante 21 días es el tratamiento de elección en neonatos a término con función renal normal.

SEPSIS

La sepsis puede causar coma en los neonatos áun sin evidencia de meningitis. El mecanismo exacto de la encefalopatía no está claro. Fiebre, alteraciones metabólicas e hipotensión son factores contribuyentes. La sepsis se diagnostica sobre bases clínicas confirmadas por hemocultivo.

HEMATOMA INTRACRANEAL

Los hematomas intraparenquimatosos, subddurales y epidurales pueden producir coma en los neonatos. Los mecanismos del coma son hernias transtentoriales y hernias por debajo de la hoz del cerebro con hematomas supratentoriales y compresión directa del tronco cerebral por los hematomas infratentoriales. Los hematomas intracraneales, los infratentoriales (Figura 69.2) o supratentoriales, se diagnostican mediante la TAC cerebral. La hemorragia intraparenquimatosa ocurre más a menudo en los hemisferios cerebrales. Los trastornos de la coagulación son la causa más frecuente de hemorragias intraparenquimatosas. La corrección de la diátesis hemorrágica es indispensable. La evacuación del hematoma intraparenquimatoso raramente es posible o necesaria. Las hemorragias subdurales y epidurales se deben a traumatismos o trastornos de la coagulación. Los hematomas supratentoriales subdurales y epidurales se producen por desgarradura de una arteria meníngea o de venas cortico-durales. Pueden presentarse desviación ocular, como respuesta a pruebas térmicas vestibulares, y convulsiones focales El tratamiento consiste en su evacuación, si se consideran clínicamente sintomáticos. Los hematomas subdurales infratentoriales se producen por laceraciones tentoriales o por osteodiastasis occipital debida a partos complicados.

Figura 69.2. RM del cerebro que muestra un hematoma subdural infratentorial.

 

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lóbulo temporal normal (compare con el otro lado) mínima anormalidad en la sustancia blanca (compare con el otro lado) hipointensidad de la sustancia blanca hipointensidad de la sustancia blanca aumento de la captación de contraste hipointensida del lobulo temporal hematoma subdural hematoma subdural hueso occipital hueso occipital lóbulo temporal lóbulo temporal quiasma optico cerebelo cerebelo pedunculo cerebeloso medio pedunculo cerebeloso medio puente lobus frontalis lobus frontalis Para animación clic. Para identificar una área señalada por las flechas detenga el puntero sobre ella; no haga clic. La figura debe centrarse. Para agrandar clic. Para animación clic. Para identificar una área señalada por las flechas detenga el puntero; no haga clic. La figura debe centrarse.