Menú Atrás Adelante Índice


Las anormalidades murales o de la pared arterial se deben a malformaciones vasculares, engrosamiento de la íntima, o arteritis oclusiva. Esta última con probabilidad es la causa más frecuente de infartos cerebrales en los nacidos de madres adictas a la cocaína. Las anormalidades extramurales, como las neoplasias, pueden causar infartos cerebrales, pero la mayoría de ellas, a menudo, provocan hemorragias intracraneales. La asfixia ocasiona infartos cerebrales por una combinación de factores endomurales y murales. Los neonatos con infarto cerebral deben ser evaluados mediante estudios de RM y RMA cerebrales, ecocardiograma, ultrasonido de las arterias carotídeas, electrocardiograma, recuento leucocitario (con diferencial) y de plaquetas, tiempos de protrombina y parcial de tromboplastina, productos del fraccionamiento del fibrinógeno, y actividades de proteínas C y S, actividad de antitrombina-III, anticuerpo contra antifosfolípidos, orina para homocisteína y reacción en cadena de la polimerasa (PCR) del factor-V de Leiden. Más sobre el tema... 244

Encefalopatía hipóxica-isquémica
El diagnóstico de encefalopatía hipóxica-isquémica debe basarse en la evidencia clínica de encefalopatía y asfixia perinatales. La asfixia se diagnostica en presencia de 3 o más de lo siguientes hallazgos: (1) sufrimiento durante el parto (bradicardia, frecuencia cardíaca con menos de 100 latidos/minuto, desaceleraciones tardías, o ausencia de variabilidad de latido a latido); (2) líquido amniótico teñido de meconio espeso; (3) puntuación de APGAR de 6 o menos a los 5 minutos; (4) necesidad de reanimación por más de 1 minuto, con ventilación a presión positiva y oxígeno inmediatamente después del nacimiento; y (5) valor del pH arterial de 7.20 o menos o un déficit de bases de por lo menos 14 mmol/L dentro de la primera hora después del nacimiento. Un grado mínimo de encefalopatía produce letargo y hipotonía leve con irritabilidad. Estos hallazgos, si duran menos de 24 horas, son muy comunes después de un parto traumático. La encefalopatía hipóxica-isquémica severa se manifiesta en forma de coma; los neonatos se mantienen hipotónicos y con evidencia de trastornos del tronco cerebral. El diagnóstico de asfixia se sustenta, si un evento de hipotensión e hipoxia se documentan clínicamente, o con resultados de laboratorio. El compromiso multiorgánico (nitrógeno ureico, creatinina, y fosfocreatinasa altos) está a menudo presente en los neonatos asfixiados. El grado de acidemia refleja la severidad de la asfixia. La tomografía computada o la RM pueden demostrar edema cerebral inicialmente y, después de 14 días, necrosis cortical laminar y status marmoratus (Figura 55.1).

A
B

Figura 55.1. A: RM sagital que muestra necrosis laminar. B: Vista coronal que muestra necrosis laminar y status marmoratus.

 

Menú Atrás Adelante Índice
cerebelo lóbulo ocipital del ventrículo lateral tálamo hiperintenso necrosis laminar necrosis laminar necrosis laminar necrosis laminar habernula ventriculus III cisura de Silvio cisura de Silvio tálamo hiperintenso tálamo hiperintenso Harum, 1999 Huang, 1999 Para animación click sobre la figura. Para identificar una estructura coloque el indicador el las áreas (flechas); no haga clic. La figura debe estar en el centro de la página.