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CAUSAS
DE CONVULSIONES QUE REQUIEREN DROGAS ANTIEPILÉPTICAS
Meningitis
bacteriana
La
meningitis bacteriana se sospecha clínicamente; se diagnostica tentativamente
con el recuento de células en el líquido cefalorraquídeo (LCR), la concentración
de glucosa y proteínas y las determinaciones de antígenos; y se diagnostica
definitivamente con la observación del frotis teñido con Gram y el resultado
del cultivo del LCR. La meningitis bacteriana usualmente aparece después
de 7 días. Los eventos epilépticos pueden ser la primera indicación de
meningitis bacteriana. Por lo general, los eventos epilépticos son seguidos
de un estado de letargia. Las meningitis bacterianas también pueden presentarse
con abombamiento de la fontanela anterior y rigidez del cuello. Los eventos
epilépticos en neonatos con meningitis son habitualmente debidos a lesiones
isquémicas microscópicas o macroscópicas del parénquima cerebral; pero
debe considerarse la posibilidad de hipocalcemia, hipoglucemia, hiponatremia,
abscesos y empiema subdural. Los microorganismos frecuentes que intervienen
en la meningitis bacteriana son estreptococo del grupo B, Escherichia
coli, Listeria monocytogenes, Staphylococcus aureus, y
Pseudomonas aeruginosa.
El diagnóstico provisional de
meningitis bacteriana debe hacerse en neonatos con convulsiones, si en
las muestras de LCR se encuentran menos de 100 eritrocitos por milímetros
cubicos y más de 11 leucocitos por milímetros cubicos (90% de neonatos
sin meningitis tienen 11 o menos leucocitos por milímetros cubicos) o
si se observan los microorganismos en el frotis teñido con Gram. En presencia
de cualquiera de estos parámetros, debe comenzarse el tratamiento con
antibióticos, mientras se esperan los resultados del cultivo del LCR.
A estos pacientes corresponde hacerles un examen físico cuidadoso en busca
del origen primario de la infección, como otitis media, artritis, o infección
cutánea.
Para fines prácticos, un cultivo
del LCR y un frotis negativos, en un neonato sin previo tratamiento con
antibiótico, eliminan la probabilidad de meningitis bacteriana. Si el
cultivo de LCR es negativo, pero el frotis es positivo, o el paciente
recibió tratamiento con antibiótico antes de la punción lumbar, debe administrarse
un curso completo de antibióticos.
La resonancia magnética del
cerebro se indica varios días después de iniciar el tratamiento cuando
el paciente está estable, o en cualquier momento si existe deterioro clínico
después de la iniciación del tratamiento, o si la fiebre persiste después
de varios días de tratamiento con el antibiótico apropiado. El deterioro
hace sospechar una infección intracraneal localizada como un absceso,
un empiema subdural, o una ventriculitis.
La elección del antibiótico
depende del tipo de bacteria aislada y de su sensibilidad. Antes del aislamiento
del microorganismo, el tratamiento debe comenzarse con ampicilina y gentamicina.
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