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INDICACIONES
DE LA MONITORIZACIÓN
El
uso de monitores para detectar las apneas ha disminuido la mortalidad
en lactantes de alto riesgo.
En la actualidad, no existe uniformidad de criterios para el uso de monitores
en los neonatos. Nosotros sugerimos enviar a su hogar con monitores, para
supervisar la posibilidad de apnea, a los neonatos que: (1) sufrieron
un episodio casi mortal, claro o confirmado, cuya etiología permaneció
desconocida, no está resuelta, o con probabilidad de repetirse; (2) tienen
un hermano que murió de síndrome de muerte súbita del lactante; (3) con
apnea de prematuridad que persiste en el momento del alta; y (4) son dados
de alta del hospital con estimulantes respiratorios, medicaciones para
reflujo gastroesofágico, oxígeno o con traqueostomía. Hay controversia
sobre el uso de monitores en neonatos prematuros sin apnea por cierto
tiempo antes de ser dados de alta, o con pocos episodios apneícos poco
después del nacimiento. Algunos neurólogos creen que todos los prematuros
deben regresar a sus casas con monitorización; mientras que otros opinan
que si no se presentan episodios apneícos durante la semana antes de dejar
el hospital, pueden darse de alta sin monitorización. Esta última posición
es respaldada por un consenso del Instituto Nacional de Salud.
Con respecto a la duración
del período de monitorización, nosotros (IA y OP) sugerimos lo siguiente:
(1) en neonatos con historia de un episodio casi mortal, claro o confirmado,
seguimiento durante un mínimo de 6 meses y 3 meses sin apneas; (2) en
los hermanos de lactantes fallecidos por síndrome de muerte súbita del
lactante, seguimiento durante un mínimo de 6 meses (y hasta 1 mes después
de la edad a la que falleció el hermano); (3) en los lactantes con apnea
de la prematuridad, hasta que su edad desde la concepción sea de al menos
52 semanas, y no hayan tenido apnea, como mínimo, durante 1 mes, después
de interrumpidos los estimulantes respiratorios y las medicaciones para
tratar el reflujo gastroesofágico.
En cuanto a la alarma de la
apnea, se fijará en 20 segundos para todas las edades; para la taquicardia
en 230 latidos/minuto; y para la bradicardia será según la edad postconcepcional,
o sea, si es menor de 40 semanas se fija en 80 latidos/minuto; si es de
40 a 48 semanas, se fija en 70 latidos/minuto; y para más de 48 semanas,
se fija en 60 latidos/minuto.
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