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Los hematomas extra-axiales
de la fosa posterior son consecuencia de pequeñas rasgaduras del tentorio,
de rupturas en el cruce de venas, o debido a diátesis occipital. A menudo,
hay antecedentes de trauma durante el parto. Los hematomas extra-axiales
de la fosa posterior suelen manifestarse en forma de coma, desviación
ocular (no alterada por los reflejos oculocefálico o vestibular) y anormalidades
pupilares. Esta manifestación se establece tras un período libre de síntomas
o inmediatamente después del nacimiento. El neonato puede desarrollar
tortícolis posterior u opistótonos. La bradicardia y apnea suelen ser
eventos terminales. El hematoma de la fosa posterior se diagnostica por
TAC o RM del cerebro. El tratamiento es quirúrgico.
Otras lesiones de la fosa posterior
que se presentan con efectos de masa son los gliomas pontinos y las hemorragias
del tronco cerebral. También se diagnostican con RM cerebral.
Anormalidades
de desarrollo
La
malformación de Cleland-Chiari tiene tres elementos principales: desplazamiento
del tronco cerebral, displasia cerebelosa y alargamiento del cuarto ventrículo.
Esta anomalía puede asociarse con mielomeningocele e hidrocefalia. Se
caracteriza por dificultades en la alimentación y un llanto débil debido
al trastorno bulbar. Se presentan episodios frecuentes de gritos y apnea
y, durante el llanto y la alimentación, estridor laríngeo. El diagnóstico
se establece por RM del cerebro (Figura 27.1).
Figura 27.1.—
Malformación de Cleland-Chiari. Alargamiento del tronco cerebral y deformación
en forma de pico del mesencéfalo posterior.
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