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Las lesiones bilaterales del
centro motor somático lumbosacro (Figura 239.1 D) producen paraparesia.
El déficit neurológico depende del nivel de las lesiones. La lesión a
la altura de S2, S3, y S4 ocasiona debilidad bilateral de la flexión de
los dedos del pie y disfunción del esfínter rectal y vesical. Las lesiones
a nivel de L5, y aquellas por debajo de éste nivel producen además del
déficit anterior: (1) debilidad de flexión de las rodillas, (2) debilidad
en la dorsiflexión de los tobillos, (3) debilidad en la flexión plantar,
y (4) disminución de los reflejos de estiramiento del músculo gastrocnemio.
Las lesiones de L3, y por debajo de ella, además del déficit anterior,
presentan: (1) dificultad de adducción de las caderas, (2) debilidad en
la extensión de las rodillas, y (3) pérdida de los reflejos de estiramiento
del músculo quadriceps.

Figura 239.1.—
Posible localización de una lesión anatómica en un paciente
con paraparesia: A: región parasagital; B: región periventricular bilateral;
C: médula espinal por debajo de T1; D: centro lumbosacro;. V: ventrículos;
T: tálamo; CS: cuadrante superior; CI: cuadrante inferior; PB: plexo braquial;
PLS: plexo lumbosacro. Los rectángulos coloreados indican la situación
de la debilidad producida por el daño a los diferentes componentes del
sistema motor somático.
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