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El centro motor somático lumbosacro se halla en el engrosamiento lumbosacro
de la médula espinal. Este centro consiste en un par de columnas de motoneuronas
del asta anterior que se extienden de los segmentos espinales L2 a S3.
Los axones de estas neuronas salen de la médula por la superficie espinal
ventral y forman las raíces ventrales que recorren una buena distancia
en el canal raquídeo antes de unirse a las raíces dorsales, poco antes
de los orificios intervertebrales. Las raíces dorsales están formadas
por axones centrales de las neuronas sensitivas localizadas en los ganglios
dorsales. 
Poco antes de la unión de las
raíces ventrales y dorsales se encuentra la sede de los ganglios dorsales.
Las raíces ventrales y dorsales, en su recorrido por el canal raquídeo
entre la médula espinal y sus correspondientes orificios intervertebrales,
forman la cauda equina, la cual se extiende desde
el duodécimo cuerpo vertebral torácico al quinto orificio intervertebral
del sacro. Las
raíces dorsales y ventrales se unen para crear los nervios raquídeos,
los cuales, a su vez, salen por los orificios intervertebrales y poco
después se dividen en ramas dorsales y ventrales (Figura 229.1). Las ramas
dorsales inervan la piel y la musculatura de la parte posterior del tronco.
Las ramas ventrales forman el plexo lumbosacro.

Figura 229.1.— Representación esquemática de la formación del plexo
lumbosacro. Las raíces ventrales y dorsales y el ganglio dorsal forman
la cauda equina.
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