|
Las complicaciones respiratorias
son: hipoxia debida a descenso de la saturación de oxígeno por debajo
de 80% (Figura 17.1) e hipercapnia. Los cambios cardiovasculares patológicos
son: bradicardia caracterizada por un descenso de por lo menos de un 20%
por debajo de la línea basal (Figura 17.1), taquicardia, arritmia, asistolia
e hipotensión o hipertensión arteriales. Los hallazgos neurológicos patológicos
son: letargo, convulsiones e hipotonía.
Las pausas respiratorias de
más de 10 segundos que no alcancen una duración suficientemente larga
para ser clasificadas como apnea (menos de 20 segundos en el prematuro,
y menos de 15 segundos en el neonato a término) sin cambios patológicos
pueden reflejar una anormalidad respiratoria, si la suma total excede
de los 2 minutos por hora.
Las
pausas respiratorias que duren de 3 a 10 segundos sin cambios patológicos,
interrumpidas por al menos 5 períodos de respiración normal de menos de
5 segundos cada uno, se denominan respiración periódica. La respiración
periódica es anormal si ocupa más de 3% del registro polisomnográfico
en un neonato a término.

Figura 17.1.—
Apnea central (cese de flujo de aire nasal y oral y ausencia de movimientos
torácicos y abdominales). Fase de sueño: sueño tranquilo (trazado alternante
y respiración regular); bradicardia y desaturación.
Las pausas respiratorias que
duren de 3 a 10 segundos sin cambios patológicos, interrumpidas por al
menos 5 períodos de respiración normal de menos de 5 segundos cada uno,
se denominan respiración periódica (Figura 17.1). La respiración periódica
es anormal si ocupa más de 3% del registro polisomnográfico en un neonato
a término.

Figura 17.2.— Polisomnograma
demuestra una epoca de respiración periódica de dos minutos.
|