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Síndrome
de la trisomía 18
El
síndrome se caracteriza por diámetro cefálico bifrontal estrecho, con
occipucio prominente, epicanto, boca pequeña, labio superior corto, micrognatia,
orejas displásticas de implantación baja, pecho en escudo, esternón corto,
limitación de la abducción de la cadera, y artrogriposis de manos y pies.
La posición de las manos es típica en la mayoría de los casos. Las anomalías
de los pies se caracterizan por talipes calcáneovalgo, hallux grande y
corto en dorsiflexión y talones prominentes. Las alteraciones neurológicas
más frecuentes en el neonato son: mielinización anormal, microgiria, hipoplasia
cerebelosa, agenesia del cuerpo calloso, hidrocefalia y meningomielocele.
Los neonatos mueren a menudo durante el período neonatal por apnea. Si
sobreviven, requieren apoyo respiratorio y alimentación nasogástrica.
La tasa de supervivencia global es muy baja y los que sobreviven usualmete
sufren retardo mental severo. La posibilidad de limitar las medidas médicas
extraordinarias
para prolongar la vida debe discutirse con los padres.
La trisomía
del cromosoma 18 puede ser completa o incompleta (translocación). La forma
completa es más frecuente en hijos de madres de edad más avanzada y tiene
un riesgo de reincidencia de menos de 1%. La forma incompleta (translocación)
tiene un mayor riesgo de reincidencia. Los padres de un lactante con translocación
pueden ser portadores asintomáticos de una translocación balanceada. La
probabilidad de reincidencia es por lo tanto mayor si cualquiera de los
padres es portador de una translocación balanceada.
Síndrome
de Pena-Shokeir I
Se caracteriza
por hipertelorismo, micrognatia, nariz chata, orejas deformadas de implantación
baja, crestas dérmicas hipoplásicas, pulmones hipoplásicos, criptorquidia,
pie en bastón (Figura 158.1). A menudo son mortinatos o mueren dentro
del primer año de vida.
Figura 158.1.—
Síndrome de Pena-Shokeir I. Artrogriposis distal e hipoplasia pulmonar.
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