Trauma
cráneo-encefálico
El
trauma cefálico en el período neonatal suele presentarse durante el
parto. El abuso físico a esta edad es poco frecuente. En neonatos con
trauma cráneo-encefálico debe sospecharse siempre una lesión medular
concomitante.
La
hipotonía que se deriva de una lesión cefálica se acompaña, al principio,
de disminución del tono dinámico que aumenta después de algunas semanas.
Los signos clínicos que hacen pensar en trauma cráneo-encefálico son
las contusiones del cuero cabelludo, equimosis, caput succedaneum (Figura
106. [A]), hemorragia subgaleal (Figura 106.1 [B]), cefalohematoma y
fracturas del cráneo, lineales y con hundimiento.
El
caput succedaneum se forma por edema o hemorragia subcutánea (entre
la galea aponeurótica y la piel). El caput succedaneum es blando y deja
huella a la presión; su localización habitual es el vértice craneal,
y la masa cruza las líneas de suturas. El caput succedaneum se resuelve
rapidamente y no requiere tratamiento. Más
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Las
hemorragias subgaleales ocupan el espacio entre el periostio externo
y la galea aponeurótica. Las hemorragias subgaleales producen una turgencia
que, como en el caput succedaneum, cruzan las líneas de sutura, pero
la masa se siente relativamente tensa y fluctúa con la presión (pero
usualmente no deja huella a la presión). Estas hemorragias usualmente
son pequeñas y no requieren tratamiento, pero a vecez alcanzan a disecar
una amplia superficie craneal y producen anemia e ictericia, requiriendo
tratamiento.
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A
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B
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Figura 106.1.—
[A]
Examen con resonancia magnética del cerebro
que muestra el caput succedaneum. [B] TAC cerebral que evidencia hemorragia
subgaleal en dos sitios.